AGROINDUSTRIA 2026: LAS TENDENCIAS QUE TRANSFORMARÁN EL AGRO ARGENTINO
La llegada del 2026 viene acompañada de cambios de paradigma en el agro a nivel global. Desde el uso de nuevas tecnologías en la producción local hasta los desafíos macroeconómicos que enfrenta la Argentina, nuestros expertos de Mirgor Agro discurren sobre lo que se viene en los próximos años.
De granero a góndola: el fin de los commodities
De acuerdo con Diego Bullrich, Especialista de Valor Agregado en Mirgor Agro, “en los años que siguen, la Argentina puede pasar de vender commodities a colocar productos con marca, calidad y trazabilidad global.”
En oposición al esquema actual, en donde el país compite mayormente por precios y el foco está puesto en la cantidad, el nuevo paradigma del agro argentino implica producir productos diferenciados, procesados, identificados y con valor agregado.
Este cambio implica dos grandes desafíos. Por un lado, y desde el punto de vista técnico, la adopción de nuevas tecnologías representa un reto para la industria. Por el otro, los indicadores macroeconómicos son un punto importante para tener en cuenta.
Agtech EN 2O26: TECNOLOGÍAS QUE IMPULSAN EL CRECIMIENTO DEL AGRO ARGENTINO
En el auge de la Inteligencia Artificial, donde el trabajo se ve cada vez más atravesado por esta herramienta, el sector agroindustrial también comienza a integrarla a su desarrollo productivo.
La incorporación de esta y otras nuevas tecnologías está intrínsecamente conectada a las crecientes exigencias del mercado, que demanda una producción e industrialización más eficientes, sostenibles y con trazabilidad de punta a punta de la cadena.
El productor argentino añade entonces a su trabajo tecnología que no solo le permite monitorear y analizar con mayor precisión los datos que se le presentan, sino que su uso le ayuda a eficientizar los recursos, a planificar y predecir distintas circunstancias que antes resultaban imposibles de medir.
La aplicación de nuevas tecnologías en la industria agropecuaria desemboca en la adopción de nuevos esquemas de producción, más eficientes y con mayor trazabilidad.
Un ejemplo de esto es el esquema de agricultura de precisión, en el que cada campo y lote son tratados de manera diferencial, aplicando insumos solamente en el lugar y en el momento que se necesitan. De esta manera, se optimizan los recursos y se desarrolla una trazabilidad mucho más detallada.
Campo 2.0: la sustentabilidad como eje
Otra tendencia que marca el rumbo del agro para este año y los que vienen es la presencia cada vez más fuerte de medidas sustentables en la producción.
En proyectos de producción porcina como el de Mirgor Agro, la sustentabilidad se logra a través de dos grandes pilares. En primer lugar, comienza la llamada “economía circular”. En un modelo como este, los animales son alimentados con maíz y soja que se producen en el mismo campo, lo que excluye del proceso el envío de esos granos en camiones hacia los puertos. Al concentrar todo el circuito en un único lugar, se reduce de manera significativa la huella de carbono y se optimiza el uso de los recursos.
Por otro lado, una de las claves para una agroindustria más sustentable es el aprovechamiento al 100% de la producción. En este tipo de proyectos se generan subproductos o efluentes con gran valor agronómico. Cada vez más se empieza a ver una tendencia de reutilización de estos materiales, que son debidamente tratados y acondicionados para luego ser dispuestos en sus lotes agrícolas y ganaderos.
El impacto ambiental de utilizar estos subproductos no solo radica en que se dejan de usar fertilizantes químicos que dañan los suelos y muchas veces contaminan el agua, sino que también mejoran la condición y calidad del suelo a mediano y largo plazo. Esto impacta directamente en la obtención de mayores rendimientos.
El futuro del agro
Hay que tener en cuenta que estas tendencias que hoy empiezan a consolidarse no son producto de una iniciativa forzada por los propios productores, sino que estas se deben a las cada vez más exigentes expectativas del mercado, que obliga al agro a generar producciones cada vez más sostenibles, eficientes y con una trazabilidad punta a punta.
De cara a los próximos años, el agro argentino se encuentra ante una oportunidad única: combinar tecnología, sostenibilidad y valor agregado para transformar la matriz productiva del país. Esto no solo redefinirá la competitividad del sector, sino que también impulsará una producción cada vez más eficiente, responsable y orientada al mundo.